He regresado. ¡Más vale tarde que nunca!, sobre todo en decir un buen comentario a esta magnifica foto. Tarde porque ya había tenido el gusto de verla anteriormente, sin embargo no había encontrado las palabras para atacar el tema del Japonismo, tan ilustrado como se nos presenta en este exquisito cromo. Pues nada, estamos frente a una pieza elegante de lo que en su muy particular manera de ver es el exotismo, a decir del ojo de nuestra querida viajera. Lo japonés siempre será moda, y eso atrae, tal vez por la simple razón de que nos queda lejos, o más bien muy lejos, aunque estemos en el Barrio Chino. Los objetos japonese siempre serán fríos, pero la estampa de los mismos, el realismo plano, el deliniado directo, es sin duda lo más cercano que vamos a tener a un ornamento de gran prestigio. La competencia vendrá muchos siglos después con el diseño escandinavo, si bien aún todavía le faltará para alcanzar ese reposo que tiene el biombo, los kimonos y...faltaba más, la taza de té, los palillos, etcétera, como bien gozamos en esta japonizánte foto de nuestra gran artista. En mi opinión siempre será refrescante el tema japonés, sobre todo cuando sugiere la delicadeza, algo que hace mucha falta en este mundo no globalizdor, sino "nopalizador". ¿Quién iba a imaginar que el Japonismo tendría cabida no sólo en la pintura, sino en la fotografía? Creo que Artaud tendría la última palabra de esta magnífica foto.
Esta foto es un retrato del tiempo es un poema sociologico cargado de humor y cinismo, al final el frio se apacigua con la vision del sake Muy profundo muy sincera me encanta esta foto
2 Comentarios:
He regresado.
¡Más vale tarde que nunca!, sobre todo en decir un buen comentario a esta magnifica foto. Tarde porque ya había tenido el gusto de verla anteriormente, sin embargo no había encontrado las palabras para atacar el tema del Japonismo, tan ilustrado como se nos presenta en este exquisito cromo.
Pues nada, estamos frente a una pieza elegante de lo que en su muy particular manera de ver es el exotismo, a decir del ojo de nuestra querida viajera. Lo japonés siempre será moda, y eso atrae, tal vez por la simple razón de que nos queda lejos, o más bien muy lejos, aunque estemos en el Barrio Chino.
Los objetos japonese siempre serán fríos, pero la estampa de los mismos, el realismo plano, el deliniado directo, es sin duda lo más cercano que vamos a tener a un ornamento de gran prestigio. La competencia vendrá muchos siglos después con el diseño escandinavo, si bien aún todavía le faltará para alcanzar ese reposo que tiene el biombo, los kimonos y...faltaba más, la taza de té, los palillos, etcétera, como bien gozamos en esta japonizánte foto de nuestra gran artista.
En mi opinión siempre será refrescante el tema japonés, sobre todo cuando sugiere la delicadeza, algo que hace mucha falta en este mundo no globalizdor, sino "nopalizador".
¿Quién iba a imaginar que el Japonismo tendría cabida no sólo en la pintura, sino en la fotografía? Creo que Artaud tendría la última palabra de esta magnífica foto.
Por
Anónimo, A la/s
11:12 p.m.
Esta foto es un retrato del tiempo es un poema sociologico
cargado de humor y cinismo, al final
el frio se apacigua con la vision del sake
Muy profundo
muy sincera
me encanta esta foto
Por
Unknown, A la/s
1:53 p.m.
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